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Carta abierta al Arzobispo de Toledo

Transcribimos esta carta recibida de profesores  del Instituto de Educación Secundaria Alfonso X el Sabio, de Toledo…

Los abajo firmantes, profesores  del Instituto de Educación Secundaria Alfonso X el Sabio de Toledo, ante la visita del señor Arzobispo le damos la bienvenida a este Centro educativo en su condición de personaje público y cabeza visible de los creyentes católicos toledanos, a la vez que queremos darle traslado de esta carta abierta.

Nos consta que su visita a este Centro se hace en reconocimiento por nuestra colaboración en la campaña del mercadillo solidario realizada en el mes de diciembre pasado, cuyos fondos fueron entregados a Cáritas. Por tanto, agradeciendo la deferencia mostrada con su visita, queremos aprovechar para reafirmarnos en los valores comunes. La solidaridad es sin duda un valor compartido, patrimonio común, que aproxima creencias, ideologías y culturas. Valor en el que debemos colaborar instituciones, organizaciones y organismos públicos y privados. En ese aspecto, nos veremos caminando siempre de la mano.

Ahora bien, aprovechando la oportunidad que nos brinda con su visita, queremos compartir algunas consideraciones.

La educación pública constituye un espacio de encuentro plural, es un vector de convergencia de distintas sensibilidades, culturas y creencias. Un patrimonio que no puede ser conculcado ni mermado por las creencias, dogmas o sensibilidades particulares.

Afortunadamente, en nuestra sociedad, existen ámbitos para la fe, para el ocio, o para el desarrollo y disfrute individual. La sociedad democrática ha sido capaz de generar espacios donde la convivencia pacífica se ve enriquecida, merced a la separación de lo privado en esferas aisladas, y espacios de sociabilidad donde compartir los valores comunes. Esa es una de las razones de ser de la educación pública y laica.

En ese sentido, desde los principios de la laicidad y el rigor académico y profesional que definen la educación pública, manifestamos una discrepancia sustancial: utilizar los Centros educativos públicos para desarrollar creencias. Desde el respeto más profundo a  las diversas convicciones de la fe, sobre las cuales la razón no debe entrar a debatir, nos parece un desacierto la injerencia en sentido contrario. Sin negar el derecho a difundir los principios de la verdad revelada, nos parece que existen otros escenarios, sin duda más adecuados.

La confusión que supone ocupar el horario y el espacio de la educación pública para la impartición de la Doctrina Católica cuando menos es un error de las autoridades académicas; sin embargo, es aceptado por la Iglesia Católica, con tal de tener un momento y un lugar para impartir doctrina, aunque la equiparación de la asignatura de Religión sea con No Cursa (la nada). Transformar un centro educativo -templo del saber, la razón, la creatividad- en un espacio para la catequización, supone una contradicción esencial.

Por otra parte, esta situación -herencia contaminada- puede constituir un abuso de posición dominante, en tanto en cuanto deriva de una negociación preconstitucional entre el poder temporal del Vaticano, a través de la firma de un Concordato, que choca frontalmente con los valores laicos de una sociedad aconfesional. Acuerdo que está siendo cuestionado, tanto por determinados colectivos católicos como por organizaciones ciudadanas.

La realidad de la España plural se dibuja en nuestros centros, en los que escolarizamos alumnado con diversidad de culturas y religiones. La respuesta educativa no puede ser la impartición de las religiones que profesen cada uno de nuestros alumnos. Ello conduciría a un multiconfesionalismo, lo que contraría a nuestra Carta Magna. La aconfesionalidad del que han hecho dejación tanto nuestros gobernantes como la Iglesia Católica, tiene que tener una oportunidad.

La laicidad, nuestro punto de partida, ni es ni puede ser entendida como un ataque a ninguna creencia, sino como la solución democrática a la diversidad de creencias y religiones. Es el triunfo de la convivencia sobre la base del respeto y las libertades individuales.  Por ello, consideramos que la enseñanza de la Religión en los Centros públicos contradice el conocido pasaje del evangelio: al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Para ese cometido, dispone de sus templos y parroquias. A mayor abundamiento, la Iglesia cuenta con el privilegio de recibir fondos públicos para el mantenimiento de los centros educativos concertados. Retomando la cita evangélica, que se materializa en los tiempos modernos en la separación Iglesia-Estado, no es admisible que se sufrague la enseñanza de la asignatura con cargo al erario público.

Con el reconocimiento de la valía personal de todos los profesores de la asignatura, consideramos una irregularidad el sistema establecido para su provisión y nombramiento, conculcándose los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad. Es un despropósito que mientras el profesorado interino del resto de las materias está ordenado en las listas por criterios objetivos consensuados, los de Religión lo sean por el dedo del Ordinario Diocesano. Potestad que sería comprensible si se tratara de una actividad extra académica, que es lo que se propone.

La historia nos muestra los errores cometidos en el pasado. Errores que perjudican tanto a la laicidad del Estado, como a la propia dimensión pastoral de la Iglesia Católica. Al Estado, en tanto que hace dejación de su papel neutral, al segregar a los alumnos en función de sus creencias. A la institución  que representa, porque la pervierte en su esencia evangélica. La inclusión  de la asignatura en la red pública educativa la condiciona y arrastra hacia intereses y actuaciones temporales que no son los puramente evangélicos. Se ve abocada a la condición de empleador público, con la tentación de actuar como un grupo de presión, al calor de los fondos públicos. Esperamos y deseamos que también el adoctrinamiento en la fe católica se realice libre y voluntariamente en el horario y espacios propios, sin tener que hacerlo compitiendo con la educación pública.

Por mera cuestión de higiene moral, sería razonable una revisión de la situación actual. Evitaría, de una parte, convertir la laicidad, en laicismo, ateísmo o incluso en anticlericalismo. De otra, salvaría a la fe católica del integrismo, y de una posible confrontación con otras confesiones y creencias. Por todo ello, sabedores de su actitud dialogante y receptiva, nos permitimos sugerirle, con los mejores propósitos, para que en su condición de Arzobispo, contribuya a dar una solución digna, razonable y evangélica a este despropósito, heredado del nacionalcatolicismo preconstitucional. Y ambos, Iglesia y Estado ganarían en autenticidad y dignidad.

Deseándole el mejor ejercicio de su labor pastoral, y esperando coincidir en los valores universales, reciba nuestro más cordial saludo.

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20 Respuestas a “Carta abierta al Arzobispo de Toledo

  1. Me sumo a vuestras voces . Os agradezco la claridad al escribir la carta
    y me alegra el enfoque en todas las áreas,.La gravedad de las manifestaciones vertidas con anterioridade ,sobre el valor supuestamente curricular de la religión católica. Era necesaria una aclaración pública

  2. juan carlos gallardo

    estoy orgulloso de haber sido profesor de ese instituto.

  3. Y yo de haber cursado allí BUP y COU. Soy Maestro en un colegio y mis alumnos tienen UNA HORA Y MEDIA de religión y lo mismo de Educación Física, UNA sola hora de lectura, UNA de Música y NINGUNA de Tutoría.
    Un saludo a mis ahora compañeros firmantes de mi Instituto.

  4. A pesar de lo que algunos creen, la asignatura de religión sigue las mismas exigencias que el resto de áreas. Está articulado en torno a las cuatro fuentes presentes en todo currículo: fuente sociológica, psicológica, epistemológica y pedagógica.

    El profesor de esta área presenta como el resto de sus compañeros una programación didáctica donde se desarrollan de manera sistemática los contenidos, objetivos, metodología y criterios de evaluación y competencias de la asignatura. Es una asignatura con un currículo tan académico y científico como puede serlo el de cualquier asignatura. Regulado por ORDEN ECI/1957/2007, de 6 de junio, por la que se establecen los currículos de las enseñanzas de religión católica correspondientes a la educación infantil, a la educación primaria y a la educación secundaria obligatoria.

    La religión es una rama esencial de conocimiento, sobre ella se fundamenta nuestra genealogía cultural, a nadie se perjudica con esta opción y a nadie se le impone.
    Según la Declaración universal de los Derechos humanos ONU 10/12/1948):
    “Toda persona tiene derecho a la libertad de manifestar su religión o su creencia individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”. (Art.18). “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. (Art. 26.3).

    El Pacto Internacional de derechos civiles y políticos ONU 16/12/66), dice: “Los Estados parte en el presente pacto se comprometen a respetar la libertad de los padres y en su caso, de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (Art. 18,1).

    La ley Orgánica de Libertad Religiosa (5/7/1980) que desarrolla la Constitución Española:
    “La libertad religiosa y de culto garantizada por la Constitución comprende… el derecho de toda persona a… recibir e impartir enseñanza e información religiosa de toda índole… elegir… dentro y fuera del ámbito escolar, la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (Art. 2.1).

    “Para la aplicación real y efectiva de estos derechos, los poderes públicos adoptarán las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en los establecimientos públicos… así como la formación religiosa en centros docentes públicos” (Art. 2.3).

    El Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español, sobre Enseñanzas y Asuntos Culturales, que fue firmado el 3 de Enero de 1979 y por lo tanto es postconstitucional y que forma parte de nuestro Ordenamiento Jurídico, en su artículo II, establece que, “los planes educativos en Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, incluirán la enseñanza de la Religión Católica en todos los centros de Educación, en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales”. Establece demás que “las autoridades académicas adoptarán las medidas necesarias para que el hecho de recibir o no recibir la enseñanza religiosa no suponga discriminación alguna en la actividad escolar”.

    Así que……zapatero a tus zapatos

    • Muy buenas. Me gustaría hacer alguna puntualización a la entrada de Pablo.
      En primer lugar, querría agradecer la panoplia legislativa que proporciona, siempre interesante y difícil de compilar. Obviamente, la enseñanza de la religión en la escuela pública posee una base jurídica, ¡sería el colmo que no la tuviera!
      En segundo lugar, no estoy tan de acuerdo en que “a nadie se perjudica con esta opción”. Mientras que el alumnado que ha optado por Religión asiste a clase, ¿qué hacen aquellos que no la han elegido? ¡Nada! ¡Están obligados a no hacer nada! La denominación de “altenativa” es un eufemismo.
      En tercer lugar, el artículo en ningún momento cuestiona mi derecho a recibir una formación católica, sólo plantea la necesidad de que éste se ejerza fuera de la escuela, espacio público común compartido. ¿Libertad de conciencia? ¡Por supuesto! ¡Faltaría más!
      En cuarto y último lugar, el derecho a recibir Religión en la escuela descansa en el Concordato firmado, como bien se apunta en la entrada de Pablo, el 3 de enero de 1979. Si hacemos un poco de memoria, sólo 6 días después de que entrara en vigor la Constitución española (6/12/78, ratificada en referendum; 27/12/78, sancionada por el Rey y 29/12/78 publicada en el BOE) y cuatro años después de la muerte del dictador tras casi cuatro décadas de dictadura, donde el nacionalcatolicismo dotó a la Iglesia de un poder y privilegios desorbitados.
      Hoy día, año 2012, después de más de treinta años de desarrollo constitucional, nuestra sociedad ha alcanzado un grado de madurez democrática que la capacita para reabrir el debate sobre la religión en la escuela. Hoy estamos en mejores condiciones para decidir, o al menos mejor preparados que 6 días después de que todos, los convencidos y los reacios, nos hiciéramos demócratas por imperativo legal. Ese es el mensaje que subyace en este artículo, la necesidad de reabrir el debate, y es perfectamente lícito, legítimo y necesario.

  5. Pero el profesor de religión católica no necesita aprobar oposiciones, ni concursa y puede elegir el centro en el que trabaja sin esperar varios años al concurso de traslados. Además la Religión Católica es una doctrina, por lo que tiene poco de científica o humanística. No se plantea la prohibición de la enseñanza o práctica de ninguna creencia, pero que no se imparta en la escuela con dinero de TODOS los ciudadanos, creyentes o no.

  6. Me sumo a vuestras afirmaciones. En una sociedad plural e intercultural no es libertad implantar la religión, da igual cual ,en las aulas,.Cada una tiene que darse en sus lugares específico por respeto al resto. Querremos bilingüismo y hay tantas horas de religión como del segundo idioma.

  7. Pingback: "Transformar un centro educativo en un espacio para la catequización supone una contradicción esencial"

  8. Pepito Grillo

    Estimado Pablo. Sólo algunas puntualizaciones.
    Empezando por el final, que el principio del problema que venimos arrastrando. Como dice la carta, el Concordato vigente es Preconstitucional. De los diversos acuerdos que componen el actual Concordato, uno es del 76, y los otros son posteriores en sólo unos días a la Constitución. Jurídicamente conforman una unidad sistemática, siendo el primero el que le otorga dicha unidad. Por consiguiente, aunque sólo sea formalmente, estaremos de acuerdo en su “preconstitucionalidad”.
    En cuanto a la cientificidad de la Religión y Moral Católica, creo que se compadece bien poco con que sea la Iglesia católica, y no el Estado, quien determina la idoneidad del profesorado que la imparte, separando de la docencia a profesionales por cuestiones de la vida privada. Ya que tomas el nombre de los derechos humanos en vano. ¿Qué te parece la discrecionalidad con que se trata a determinados profesores de la materia cuyas sentencias que ponen en su lugar a las maltratadas, ahora tenemos que pagar todos con nuestros impuestos? A Galileo, se le reconvino, científicamente a renunciar a los descubrimientos. Osea, que por ahí no cuela… Otra cosa bien diferenete es la Historia de las Religiones donde, efectivamente, la católica, la hebraica y la musulmana han conformado nuestro pasado cultural. Estudiar el arte islámico no es lo mismo que ir a la madrasa o estar a lo que dicte el imán de turno. ¿Se entiende, no?
    Y, por úiltimo, estos zapatos, nos incumben a todos. El tema no está sólo en el tejado de los leguleyos, amigo Pablo.

  9. José Manuel Corrochano

    Bravo, compañeros del Alfonso X, por una exposición tan clara:

    Creo que el actual orden de cosas aconseja la revisión de algunos temas que se han cerrado en falso en nuestro devenir hacia la democracia: a la vista de la experiencia, ha habido cosas mejorables y es de sabios rectificar. Esta, sin duda, es una de ellas y la sociedad está reclamando su derecho a eliminar ciertas incoherencias que hemos heredado y mantenido con el beneplácito cobarde de la clase política y sus representantes en la Administración.

    Por otro lado, y esto todo el mundo lo sabe, querido Pablo, bastantes de esos compañeros que imparten religión hacen un flaco favor a la institución a la que representan convirtiendo sus clases en “cualquier cosa vale”, confundiendo la permisividad total con una estrategia para atraer y conservar matrícula de alumnos. ¿Quién no conoce ejemplos?

    Las doctrinas, todas, a los templos.

    JM

  10. Enhorabuena a todo el claustro de profesores del IES Alfonso X el Sabio.
    La carta es impecable, tanto por su contenido como por su talante; es valiente y valiosa.
    No creo que os la contesten, porque es difícil hacerlo sin entrar en hipocresías. Pero si así fuera, os ruego que lo compartais.
    Me siento muy orgulloso de ser vuestro “compañero de armas”.
    Fernando Barredo de Valenzuela (Loc).
    Jefe del Departamento de Artes Plásticas del IES Sefarad de Toledo.
    (y como también soy el presidente del Círculo de Arte, os lo ofrezco para que hagais, o hagamos, una reunión/conferencia/mesa redonda/fiesta/o lo que os parezca para juntar filas en torno a esa laicidad tan urgente para la enseñanza pública).

  11. Creo que minuvaloramos lo que es la persona humana al intentar eliminar la enseñanza académica de la religión en la enseñanza, la misma constitución en el artículo 27 reconoce que “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana”. El aspecto espiritual y trascendente de la persona es un aspecto tan real como el material y el intelectual. Si realmente queremos el pleno desarrollo de la persona humana no minusvaloremos lo que realmente es la persona.

    Un saludo a todos desde el respeto más absoluto.

  12. Ya veo como se os llena la boca de hablar de democracia y de libertad y sin embargo carecéis de tolerancia y respeto. Yo solo pido que a mis hijos les enseñen en la escuela pública lo que yo creo que es lo mejor. Que vosotros no lo creais no significa que tenga que desaparecer. Repito, tolerancia y respeto. Yo quiero que en la escuela aprendan de todo y aprendan a ser personas y si para ser persona se fijan en un tal Jesús de Nazaret, pues mejor o podéis decirme alguien mejor que El a quien tener como modelo?
    En cuanto a la opinion de Fernando Barreda, ten en cuenta que los extremos tanto a un lado como a otro huelen a rancio… me refiero a ser demasiado clerical o a ser un anticlero. Te recuerdo que nuestro Estado es aconfesional y no laico. De todas formas te dejo este correo que me mandaron para reflexionar, fijate sobre todo en el punto 8. A algunos os define muy bien:
    1.- Cuando a un tipo de derechas no le gustan las armas, no las compra y listo.
    Cuando a un tipo de izquierdas no le gustan las armas, quiere prohibirlas hasta en las fuerzas armadas.

    2.- Cuando a un tipo de derechas no le gustan los toros, no asiste a la plaza y punto.
    Cuando a un tipo de izquierdas no le gustan los toros, intenta prohibirlos y dedicar las plazas a mítines del partido.

    3.- Cuando a un tipo de derechas no le gusta el tabaco, no fuma.
    Cuando a un tipo de izquierdas no le gusta el tabaco, no descansa hasta vetarlo para que nadie disfrute fumando.

    4.- Cuando un tipo de derechas es vegetariano, simplemente no come carne.
    Cuando un tipo de izquierdas es vegetariano, hace campaña contra todos los productos que contengan, básicamente, proteínas de animal.

    5.- Cuando un tipo de derechas es homosexual, vive tranquilamente su vida como tal sin molestar a nadie.
    Cuando un tipo de izquierdas es homosexual, hace escandalosa ostentación de ello, participando “orgullosamente” en desfiles horteras, para que todos le respeten.

    6.- Cuando un tipo de derechas tiene problemas por su trabajo, reflexiona sobre cómo salir de dicha situación, y actúa.
    Cuando un tipo de izquierdas tiene problemas por su trabajo, levanta una queja por acoso laboral y hace huelga contra la discriminación de que fue objeto con el apoyo de su sindicato. Si es mujer cuenta además, con el apoyo del Ministerio para la Igualdad.

    7.-Cuando a un tipo de derechas no le agrada un programa de televisión, simplemente la apaga o cambia de canal o se va a la cama.
    Cuando a un tipo de izquierdas no le agrada un programa de televisión, demanda judicialmente al canal que emite el programa que no le gusta, por ser manifiestamente “facha”

    8.- Cuando un tipo de derechas es ateo, no va a la iglesia, ni a la sinagoga ni a la mezquita, y el domingo o sábado… lee el diario, y hace fila para comprarlo, con quienes vuelven de la iglesia.
    Cuando un tipo de izquierdas es ateo, no quiere ninguna alusión a Dios en ninguna parte, en ninguna esfera pública, y protesta contra las religiones y sus símbolos (salvo contra el Islam (porque “hace pupa”).

    9.- Cuando un tipo de derechas tiene problemas económicos, trabaja todo lo que puede, intenta pagar todas sus deudas, y a veces incluso ahorra (este caso es excepcionalmente aplicable también a algunos sujetos, pero pocos, de izquierdas).
    El de izquierdas le echa la culpa al gobierno, (si éste NO ES de izquierdas, claro) a los empresarios, a la burguesía, a los bancos y al capitalismo, a la globalización, a los americanos, a Aznar, al Papa y en algunos casos, no muchos, también al Real Madrid.

    10.- Cuando un tipo de derechas, lee este email, se ríe, y lo reenvía a sus amigos.
    El de izquierdas se cabrea mucho, pone “a parir” al que se lo mandó y lo borra.

  13. Pepito Grillo

    Amigo, Pablo:
    Muchas gracias por tu segundo comentario. Ante todo sinceridad. Defender la asignatura de Religión en las escuelas es cosa de derechas, respetar las creencias de todos es ser de izquierdas. Me estás iluminando. Menos mal que Juanma, desde una posición crítica, centra el asunto y lo enriquece. De eso se trata Pablo.

  14. Ay querido pepito… No has entendido nada. O es que no sabes que ya esta bien de hacer lo que digan las minorías. Esto es una democracia y son mayoría los que quiern RELIGION en la escuela. Mira las estadísticas. Basta ya de imponer lo que diga una sola persona por muchas voces que de. Si en un colé la mayoría da RELIGION dejadlo estar. Cuando no quieran se caerá por su peso.Dejad de querer imponer vuestros ideales. Luchad mejor por la pobreza en el mundo y de paso visitáis a algún misionero o entráis en caritas a ver que pasa.

  15. Pepito Grillo

    Amigo Pablo, mutatis mutandi, vamos a coincidir en el final. Si no conoces a personas de carne y hueso misioneras, te recomendaría que hablaras con alguna. Y si no, repasa biografías como la de Vicente Ferrer. Seguro que contribuiría a centrar el asunto desde la buena fe (entiéndela en el sentido que quieras).
    A ver si va a resultar que desde determinadas posiciones en lugar de solidaridad, valores espirituales, o creencias religiosas lo que se está defendiendo numantinamente es el poder, el dinero, o vaya usted a saber qué otras cosas inconfesables.
    Algunas personas no queremos imponer nada, nos vienen impuestas y sí, hay que luchar contra la pobreza, la injusticia… También desde la justicia fiscal con cuyos fondos, por cierto, también se financia a Cáritas.
    Por último, recordarte que, además de Cáritas o la Iglesia misionera, existen otras muchas maneras de hacer voluntariado. Afortunadamente, en esto también hay pluralidad de opciones, todas respetables y valiosas. Voluntarias, y no impuestas.
    Y, si me permites, yo también te aconsejo que te pongas manos a la obra para mejorar la sociedad y combatir las injusticias. Saldremos ganando. (¡Ah,! y, mientras tanto, por mi parte puedes seguir luchando por otras causas, no me atrevo a ponerte delante de ninguna disyuntiva maniquea, ni tramposa)

  16. Si el problema es, y me vas a dar la razón, que si visita un centro el Dalái Lama, le invitamos a dar una charla, a visitar todas las aulas, e incluso le dedicamos una placa en el colé. Ahí voy yo, a ese ir en contra de nuestra propia cultura. A ese no respetar las creencias de la mayoría de los españoles. A ese anticlericalismo rancio que se pone de moda sin respetar lo que piensa la mayoría. Que luego vamos a otros países y hacemos a pie juntillas y sin rechistar todo lo que nos dicen… Entrar descalzo en las mezquitas, dar cabezazos en el muro de las lamentaciones…y nos hace gracia y nos hacemos fotos. Aquí nos dicen que procuremos no entrar en las catedrales con ropa de baño y los tachamos de inquisidores. Ya esta bien! Vamos a comenzar a respetar a los demás y a no imponer lo que nosotros pensamos.

  17. A y te recuerdo que la RELIGION no se impone en las aulas. Es optativa.

  18. Pepito Grillo

    Amigo Pablo, aunque este diálogo de sordos me está aburriendo, me veo obligado a realizar alguna puntualización. Mira, la imposición de la asignatura de Religión proviene de unos Tratados negociados antes de la Constitución. Como todo acuerdo internacional, es susceptible de revisión. Mientras tanto, las derivaciones del mismo están bien presentes en nuestra sociedad y en nuestras escuelas. Y eso es así. Además, la alternativa a la religión es castigar a los demás con no hacer nada. Como diría el filósofo, están condenando a las familias y alumnos a elegir. Luego la imposición , haberla, hayla. Y se acata, por supuesto, lo cual no quiere decir que se comparta.
    Los que somos de la opinión de que hay que cambiar el marco legal no imponemos, argumentamos, con respeto y sin colgar las etiquetas maniqueas que se nos ocurran ante el primero que se nos ponga por delante. Porque arrojar saetas de anticlericalismo es disparar a ciegas, amigo creyente. El respeto que defiendo es para los que creen en un Dios (le pongan el apellido que le pongan) a los que creen en el Hombre, o a los que no creen en nada. Unos me caen más simpáticos que otros. Algunos me dan hasta envidia. De otros aprendo. Con otros, simplemente convivo. Y es que admiro a los que tienen fe, dignidad y dos dedos de frente. Los que repiten salmodias -coránicas, talmúdicas o bíblicas-, sin digerir, adobadas de latiguillos salpimentados de tópicos y trivialidades, me dan tanto miedo como pena. Porque lo que predicas en tu entrada acerca de otras creencias y culturas te pone al nivel de esos talibanes con los que no solamente no comparto nada, sino que los aborrezco directamente. Seguro que coincideremos en valorar negativamente la confusión político-religiosa del islamismo que gobierna el Sur. Aquí también lo padecimos. Se llamaba Edad Media. Hemos avanzado mucho, y también ha habido retrocesos no demasiado lejanos en el tiempo y, al menos yo, no quisiera que se retrocediera, sino todo lo contrario.
    Creo que algunos argumentos no merecen otra cosa que el grito del silencio. Se descalifican solos.

  19. Qué dices de talibanes…. por mucha palabrería que utilices, te lias…te lias… te vas a la edad media… Te recuerdo que se trata de una simple visita de agradecimiento que si la hace otro no pasa nada y como no quieres darme la razon comienzas a exprimirte el coco en literaturas absurdas. TU SI QUE ABURRES.

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